En 2024 llegó a mis manos este libro de Lola Llatas de la mano de Ediciones Algar. Este formato es uno de mis favoritos para trabajar y ,por fin, me tocaba una historia de ciencia ficción con sus marcianitos y todo.
El texto rebosa sentido del humor, y está escrito desde el punto de vista de un preadolescente. Ya sabéis: «el mundo está contra mí», «nadie me hace caso», «todos son egoístas menos yo», «no es justo» y tal… y cual… A los múltiples giros que sufre la historia hay que añadir los pensamientos y razonamientos desternillantes de Jano que suelen llevarle a meter la pata hasta el fondo. La verdad que no tiene desperdicio.
Mamá tiene un nuevo novio que me cae fatal haga lo que haga. Mis supuestas hermanastras me hacen bullying en el colegio. Solo yo he visto algo extraño en el monte… y aquí viene la parte de ciencia ficción, aventuras y suspense que harán volar las páginas una tras otra hasta que Jano salve el mundo.
Las ilustraciones
En las ilustraciones quise transmitir ese humor y ese movimiento que hace que la historia avance tan rápido. Los personajes debían ser expresivos y conectar con la edad a la que va dirigida.
Los colores en ocasiones los utilizo para introducir un sentimiento, por ejemplo cuando Jano imagina que el cuarto está lleno de arañas todo es rojo. Otras veces ayudan a situarnos en la hora del día, por ejemplo cuando Jano huye en bicicleta está atardeciendo y todo adquiere tonos morados que contrastan muy bien con los amarillos de las luces que le siguen.
Pero sin duda los importantes aquí son el verde y el rojo. Colores que como si fuera un semáforo nos avisan de las intenciones de los alienígenas. Así pues muchas ilustraciones están bañadas con una luz roja amenazante o un resplandor verde y/o azulado hipnótico.
Por último quiero mostraros la portada. Quise arriesgar con el color y la composición. Resalté al protagonista y en las sombras metí a esos personajes que tanto le inquietan, sus hermanastras y al alienígena disfrazado. Quería una portada llamativa y creo que lo conseguí.